LOS GRANDES CALIENTAN MOTORES

LOS GRANDES CALIENTAN MOTORES

Por Cristina Gullón

Terminó el Gran Premio de Estados Unidos y la sensación fue totalmente distinta a la vivida en las pasadas quince fechas del calendario de la Formula Uno. Mi corazón latía distinto, el momento había llegado, nos íbamos a México, los equipos empacaban para volar a mi casa, mi México. Tras muchos meses llenos de ilusión, ha comenzado la semana que muchos aficionados mexicanos al mundo motor hemos esperado.

El proceso ha sido largo, pero todo llega a su tiempo y este es el nuestro. He sido testigo de la remodelación del Autódromo Hermanos Rodríguez que comenzó imaginando como quedaría el nuevo trazado, después llevarlo a la acción, ver como el edificio de pits era demolido y como comenzaban a levantar el nuevo, la construcción de un paddock totalmente renovado, la colocación de tribunas y pensar en el momento que los ensordecedores motores rugirán al pasar por lo que era el estadio de beisbol o sobre la recta principal con una emocionada afición ávida de F1 durante 23 años y que seguramente hondeará banderas y rendirá ovaciones a los hombres que ruedan a mas de 300 km/h.

Ahora todo ha dejado de ser producto de la imaginación, se vuelto realidad, estamos aquí y siento el mayor de los orgullos poder compartir un pedacito de mi México con ustedes. Un país característico por la hospitalidad de su gente, por sus hermosos paisajes, su deliciosa comida y música al son de un mariachi. Tierra de tradiciones, de historia y también de pasión por la Formula Uno. Aquí se han vivido grandes carreras, triunfos históricos y trágicos accidentes. En la catedral del automovilismo en México, como se le conoce al circuito, han corrido los mejores pilotos, Senna, Prost, Mansell, Clark, por mencionar algunos, y por su puesto los dos hombres que dan nombre al circuito, Pedro y Ricardo Rodríguez.

La historia de México en la Formula Uno ya muchos la conocen, ahora es el turno de comenzar a escribir una nueva, que al igual que el circuito sea totalmente renovada, que la tercera etapa de la Máxima Categoría en tierras aztecas dure mucho más que las anteriores y que por supuesto siempre tenga sus tribunas pintadas de verde, blanco y rojo, que sea una verdadera fiesta.

Que sepan que la ilusión no es solo de los mexicanos, en el paddock me he encontrado con finlandeses que hacen el esfuerzo por hablar en español, ingleses que te saludan como mexicanos, italianos o rusos que entablan una conversación completa en nuestra lengua. Periodistas que les tocó vivir los Grandes Premios de los ochenta y noventa y que se preguntan que tanto ha cambiado México; personal de distintos equipos e incluso pilotos, que nunca han venido y que me pidieron consejos para encontrar un buen lugar donde comer, donde hospedarse, que me expresaban sus ganas de estar en territorio mexicano. Es para muchos la oportunidad de encontrarse con un país desconocido, o la posibilidad de un reencuentro, la euforia y la incertidumbre son inevitables.

El sueño se ha vuelto realidad, ya no será necesario cerrar los ojos para imaginarlo, la Fórmula Uno esta de vuelta. ¡Bienvenidos! 

CRISTINA GULLÓN
PERIODISTA /

Conductora de programa Formula G&L.

LOS GRANDES CALIENTAN MOTORES